Haz una mezcla en un recipiente, de una parte, de compost y tres partes iguales de tierra de buena calidad. A continuación, puedes sembrar ahí tus semillas.
Para trasplantar las plantas, se debe hacer una mezcla del 30% de compost y el resto de tierra.
Para fertilizar flores, se puede aplicar 1/2 kg de compost por cada metro cuadrado de superficie, posterior se debe mezclar o arar ligeramente.
Aquellas hortalizas que necesiten muchos
nutrientes (por ejemplo, la coliflor, brócoli, zapallo,
apio, tomates, papas, pepinos, zanahorias,
espinacas, puerros, trigo, etc.), se recomienda
utilizar de 3 a 4 kg/m2, arándolo ligeramente.
En hortalizas que necesitan pocos nutrientes
(lechugas, perejil, cebollas, ajos, garbanzos,
rábanos, pimientos, etc.) utilizar compost en el
otoño o a principios de primavera o durante la
etapa de crecimiento, añadiendo pequeñas
cantidades periódicamente.
Para plantaciones en primavera o en otoño, tenemos que añadir un 20% de compost en el volumen de la tierra del agujero, mezclándolo apropiadamente.
De preferencia fertilizar en otoño, se puede esparcir una capa de 2 cm de compost sobre la tierra que rodea el tronco y mezclarlo superficialmente con ésta. O también, se puede distribuir entre 3 y 5 kg/m2 debajo de toda el área de influencia de las ramas del árbol.
Haz una mezcla en un recipiente, de una parte, de compost y tres partes iguales de tierra de buena calidad. A continuación, puedes sembrar ahí tus semillas.
Esparce el compost sobre la superficie de la tierra para nutrir las plantas y césped, en una capa de 2 a 3 cm. El agua llevará los nutrientes hacia abajo en la tierra.
